Archivo gentileza Óscar Lagos

En el primer clásico jugado en Primera, “Alvarito” venció a la portería talquina minutos después de ingresar al campo de juego ¿Lo recuerdas?

El dulce sabor de la victoria en el calor del hogar aún no era saboreado por las huestes torteras. Pero aquel sábado 14 de marzo lo consiguieron y más dulce no pudo ser, pues derrotaron a su clásico rival:  Rangers de Talca.

El Clásico Maulino tuvo su debut en el fútbol de honor en un estadio La Granja repleto. El ambiente hacía esperar un buen partido y lo ocurrido en los noventa minutos ratificó la sensación de la antesala. Eso sí, el principal animador del juego fue el local. Curicó Unido puso garra, entrega y buen fútbol asociado. También explosión y variantes. Una de aquellas variantes fue el jugador del Curi, Álvaro Lara, quien ingresó al segundo tiempo a la cancha, para vestirse de figura frente a los talquinos.

Fue el encargado de darle mayor velocidad a la ofensiva local y quien, a los dos minutos del complemento, anotó el empate con un balazo que se coló cerca del ángulo superior izquierdo de Juan Martínez, actual portero de Curicó y ex arquero de Rangers en la A, que en el primer tiempo tuvo que exigirse para mantener su valla en cero.

La algarabía en La Granja crecía, pues el cuadro tortero era dueño del partido, aunque Rangers seguía inquietando. Y el premio llegó a los 57 minutos, cuando César Díaz ejecutó la pena máxima tras una infracción sobre el movedizo Álvaro Lara.

Finalmente, la primera victoria en casa fue un 2 – 1 ante Rangers, en una jornada histórica para Curicó Unido, que vio cómo Álvaro Lara, quien fallecería tiempo después en un accidente automovilístico, se vestía de figura frente a los rojinegros.

¡Esta hinchada te recuerda, Larita!