En días en que se conmemora el inicio de la Dictadura Militar en Chile, hemos recolectado información respecto a cómo fueron los primeros meses de Curicó Unido bajo el régimen de Augusto Pinochet. Revisa aquí este interesante reportaje.

ESTADIO NACIONAL
Pasillo de ingreso a la cancha en el Estadio Nacional. | (Foto: ANFP.cl)

Curicó (Sergio Coilla / Curicó Albirrojo) – Eran tiempos de batalla al interior del país. Desde el 11 de septiembre de 1973, una serie de hechos que muchos quisiéramos no recordar, incidieron claramente en el desarrollo político y social que hoy vemos en Chile. Desde sus primeros días, en los que se prohibía la oposición, los habitantes de la época fueron testigos de cómo se caía bajo el dominio militar. Pero ¿Cómo influyó ésto en el deporte? ¿Qué pasó con el fútbol, precisamente? ¿Y Curicó Unido? ¿Cómo vivió el equipo más popular de la provincia de Curicó aquella época?

LOS INICIOS Y EL PRIMER CAPITÁN

La Dictadura Militar en Chile se inició justo el año en el que Curicó Unido nació. Sólo meses llevaba el club con vida cuando Pinochet tomó el poder del país. Para recordar esos años, en contacto con el desaparecido programa “Curicó Unido en el Corazón”, Sergio Fuentes -primer capitán del Curi en su historia- analizó el comienzo del régimen en 2013, en una entrevista radial transmitida por Inolvidable FM.

En el audio junto a los conductores Mario Farías y Rodrigo Orellana, Fuentes comenta que el grupo de jugadores viajaba con salvoconducto a las distintas canchas del país, documento entregado por la autoridad de la época que permite a quien se le concede transitar o permanecer en un lugar sin riesgo. Según una de las acepciones de la RAE, éste corresponde a una libertad genérica y a no temer por las acciones que se hagan bajo su amparo. Siguiendo con la conversación, “Checho” indica que los viajes a Viña del Mar, Valparaíso, o más al norte, donde se enfrentaban a equipos como San Antonio Unido Portuario, Aviación, o Ferroviarios, eran con mucho miedo por parte de los miembros de la Banda. Un vehículo viajaba junto a ellos, y los helicópteros militares en la capital siempre los obligaban a desviarse y a detenerse.

Por las noches, los equipos eran registrados completamente por las fuerzas de la época, incluso de manera brutal en muchas ocasiones.

Una vez veníamos viajando y un vehículo chico le disparó a nuestro chofer en su frente. Tito Castro, dirigente de ese año, tomó el volante, porque había una cuneta cerca. Si no fuera por él nos habríamos caído. No viajábamos en bus, íbamos en micros de recorrido local”, agrega don Sergio en la entrevista.

Ante la consulta respecto a si alguien del plantel sufrió durante el tiempo militar, Fuentes responde que en el mismo 73 lo detuvieron por reclamar meses de sueldos impagos a dirigentes. En ese momento, una de las autoridades de Curicó, Pepe Fernández, le amenazó con enviarle soldados, algo que ellos no le creyeron. Los militares un día llegaron a La Granja en pleno precalentamiento, y los apuntaron. El “Chico” Cornejo comenzó a llorar y gritó que muchos milicos les apuntaban. “Cuídame a mi hijo, cuidamelo, cuidamelo por favor”, le pidió Cornejo.

Exacto. Eran años en los que los hoy sumamente reconocidos paros estaban completamente prohibidos. “Los buses eran lentos. Nos pasaban cosas, muchas cosas. Yo estuve dos días detenido por hacer esa huelga. Me llevaron a mí y un mayor, o no sé qué sería, golpea preguntándome si yo era el capitán. Me decía que estaba prohibido manifestarse en ese gobierno. Me llevaron equipado, y mientras yo declaraba, me reía de puros nervios”, comenta.

Según Fuentes, por allá en el año 74, cuando Curicó Unido ascendía por decreto, el panorama se normalizó en su vida.

RELACIÓN CURICÓ UNIDO – POLÍTICA EN TIEMPOS DE DICTADURA

Revisando archivos, el libro de Leonardo Salazar “Pídeme la luna: 35 años de Curicó Unido” indica que a lo largo de toda su historia muchos políticos, como intendentes o alcaldes, siempre estuvieron al mando de Curicó Unido. Durante el período militar, específicamente, algunos presidentes se tildaron como derechistas. Sergio Correa de la Cerda es quizás el más reconocido, por haber llegado a la  Cámara de Diputados con los colores de la UDI en 1990.  Nacido en 1938 y tras estudiar en el Instituto San Martín de Curicó, Correa también perteneció a los Padres Franceses de Santiago, la Congregación de los Hermanos Maristas y a la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde ingresó a cursar la carrera de Agronomía, la que finalmente no terminó. En el 83 fue designado por Augusto Pinochet como Alcalde de Curicó, y muchos lo recuerdan además por sus conflictos al interior de la cámara con golpes a otros miembros. Muy recordado su incidente de 1998, cuando Jorge Soria lo golpeó con la fotografía de un familiar detenido desaparecido.

Hablando del Curi, Correa de la Cerda fue electo presidente el 15 de abril de 1988. Un año después, siguió en el cargo hasta julio de ese año, cuando Manuel Sepúlveda llegó al mando.

En las galerías, por otro lado, Salazar escribe en su libro que para el Plebiscito de 1988 -cuando había que aprobar o rechazar la continuidad de Pinochet por 10 años más en el poder- la galería oriente de La Granja se llenaba de hinchas con gorros de papel que mostraban en plena visera un llamativo “NO”. Anónimos hinchas militantes repartían esos elementos y gritaban el tradicional grito de guerra curicano “Curi Curi, Có, Curi Curi, Có, Curi Curi, Có, Curicó Unido” y  “POR EL NO” agregado al final.

En el mismo material literario, Leonardo Salazar cuenta la historia de un jugador de la Albirroja que estuvo ligado a la política. Se trata de Eduardo Prieto, designado como coordinador regional de deportes en el año 1980. En el 75 llegó a Curicó Unido desde Rangers. Estudiante de Pedagogía en Educación Física de la sede Maule de la Pontificia Universidad Católica -hoy UC del Maule- marcó nueve goles en el elenco curicano. Además, llegó a ser técnico del Regimiento de Talca, donde comenzó una gestión deportiva camino al alto puesto de estructura gubernamental del Maule.

Por último, Alberto Cardemil tuvo relación directa con Curicó Unido. Sí, hablamos de aquel abogado militante de Renovación Nacional quien durante el régimen de Augusto Pinochet fue designado por el general antes mencionado como Subsecretario del Interior. Muchos lo recuerdan además por anunciar los resultados finales del plebiscito del año 88, el que finalmente dio término al mandato de Pinochet. Según indica la obra del Leo Salazar, Cardemil fue trascendente en el hecho de que el Curi siguiera en el fútbol profesional en 1987. Miguel Nasur era presidente de la ANFP y quería eliminar al club por falta de recursos. Sergio Correa -alcalde en esa época- recibió la visita de miembros del directorio albirrojo clamando ayuda. Correa habló con variados políticos, hasta finalmente llegar a Cardemil, en el propio palacio presidencial de La Moneda. Con las semanas, el club siguió en el fútbol rentado.

Sin duda la relación “Curicó Unido – Dictadura Militar” sí existió, y así como tuvo real incidencia en el Chile de hoy, y en todo el balompié nacional, también la tuvo en un club que recién se venía formando, soportando decisiones arbitrarias, vejámenes y actos absurdos e impensables para las nuevas generaciones de dirigentes, jugadores e hinchas.

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