El goleador curicano representa la lucha del hincha trabajador del Curi, ganándose los porotos en cada partido.

Gonzalo Basualto

Curicó (Redacción Curicó Albirrojo) – Ocho son los goles que Gabriel Vargas lleva en el presente Campeonato de Primera División. El ídolo de la Universidad de Concepción no ha tenido problemas para cooperar en el equipo de Jaime Vera, arrastrando marca, peleando cada balón, y marcando golazos para sacar adelante las diversas tareas que se han presentado cuesta arriba.

Así es su temple. Luchador. Centrodelantero con fortaleza enérgica tremenda y una valentía serena para afrontar los riesgos, darlo todo, y superar así las dificultades que se le han atravesado a él y al equipo.

Pocas veces en Curicó Unido hemos tenido la posibilidad de disfrutar a un jugador así. Es verdad, en un principio mucho se le criticó, se le juzgó, pero aún así está segundo en la tabla de los máximos goleadores vigentes en Primera División, siendo superado solamente por Esteban Paredes de Colo Colo y lejos de Manuel Villalobos.

Recuerden cómo aparece en la celebración del gol de Mauro Quiroga a Unión. Literalmente “sopeado”, como se dice normalmente. Cansado, y en el suelo.

Ante Everton quizás ya no le podíamos pedir más. Tuvieron que sacarlo, pero aún así se fue a la banca bajo cientos de aplausos de los albirrojos presentes en Pacífico y Numeradas.

Así es el temple de Gabriel. Es que Vargas “la moja”. Eso que se le pide popularmente en el barrio a un jugador, él lo ha cumplido de manera profunda. Pelea, sin deseos de rendirse, sin importar el oxígeno o el pulso. Su corazón colapsa por cada balón. Así es el temple de Gabriel, el Arcángel del gol que nos ha hecho ilusionarnos con mantenernos en Primera, al igual que todo este equipo lleno de guerreros.

Que sigan los abrazos de Gabriel y del equipo. Esos gritos furiosos tras cada pelota en la red. Que siga su garra, su sudor, y su temple de goleador que somos dichosos de poder disfrutar en nuestro Curicó Unido. ¡Regálennos un Gabriel Vargas todas las temporadas, por favor!