Curicó (Redacción Curicó Albirrojo) –  Era septiembre de 2012, estábamos mal, muy mal, más últimos que nunca, a tres puntos del único equipo que podíamos alcanzar que en ese momento era Santiago Morning. El “Chago” nos había superado ante casi 5 mil personas en La Granja por 2-0 con un golazo de David Escalante y un gol del “Jalea” Hernández al minuto 90, para liquidar la historia en un contrataque fatal donde el Nico Medina, quien venía volviendo de una lesión, corrió a máxima velocidad para ayudar a Luis Santelices que se encontraba solo contra 2 delanteros del “Chago”. En fin. Fue una derrota que nos hizo ver que la pesadilla del descenso se veía más latente.

En ese contexto, sumado a que en la semana nuestro jugador Miguel Coronado se despachó unas palabras vía redes sociales, tan nefastas como su rendimiento en la cancha, venía una verdadera final ante el extinto Unión Temuco, partido que se jugaría el sábado 29 de Septiembre a las 19:00 horas.

Llegamos pocos hinchas en esa fría tarde a Temuco, de hecho ni siquiera hubo micro de Marginales y los que llegaron lo hicieron en buses de recorrido, ir a ese partido era una locura total. Paralelamente en el Estadio Chinquihue, el local Deportes Puerto Montt(nuestro rival directo) jugaba contra Deportes Concepción, una de las tantas finales que tendríamos hasta el angustioso 5 de Noviembre.

El partido tuvo un hito que se debe destacar, no me puedo imaginar un debut más difícil dada por la situación del equipo en el campeonato, nuestro Franco Bechthold utilizando la camiseta número 22 saltaba a la cancha de titular.

El equipo de esa tarde formó con Luis Santelices; Felipe Hernandez, Juan Carlos Muñoz, Cristian Gómez, Jorge Álvarez; Patricio Ormazábal, Eric Olivares, Franco Betchholdt, Sergio Catalán; Bibencio Servín y Nicolás Medina.

Iniciaba el encuentro, y a los cinco minutos de partido sale lesionado Bibencio Servin, “todo mal por la chucha” pensamos los hinchas, en su lugar entra Osman Huerta quien convierte el primer gol del partido (y sería figura).

De ahí en adelante el partido se tornaba tenso, más aun sabiendo que Puerto Montt había perdido de local, teniendo la posibilidad de alcanzarlos y enfrentarlos en La Granja la próxima semana.

El segundo tiempo el “Curi” atacaba hacia el arco donde estaba nuestra hinchada (Pacífico Sur) un Curicó muy ordenado, práctico y dejándolo todo, distinto a lo que vimos gran parte del campeonato, buscaba con ansias el gol de la tranquilidad y ya bien entrado el partido, un remate potente del Pato Ormazábal donde el portero Astrada da rebote cerca del área chica el cual es capturado por el debutante Franco Betchholdt quien desde la derecha asiste al Nico Medina, quien solo empuja el balón y cobrar.

El grito de júbilo del ex mundialista sub-20 con la Selección Chilena se contagió entre el puñado de hinchas albirrojos que gritaron, lloraron y explotaron de felicidad a sabiendas de la incómoda situación del Curi en la tabla de posiciones. Ese gol prácticamente revivió y esperanzó a todo Curicó. Después de ese gol sabíamos que nuestra suerte cambiaría y así fue no más.

Luego del 2-0 llegó un poco más de tranquilidad para nuestro querido Curi Curi, seguimos manejando el partido y minutos después, Osmán Huerta recibe el balón cerca de la línea derecha, habilita al goleador Nicolas Medina y decreta el 3-0 que fue uno de los goles más gritados, un desahogo necesario, en la tribuna todos se abrazaban con una locura total seguido de tranquilidad, una sensación indescriptible de felicidad después de viajar tantos kilómetros para ir a ver al Curi como colista absoluto en uno de sus peores momentos desde la vuelta al profesionalismo.

Minutos más tarde un remate desde 30 metros permitió el lucimiento de Lucho Santelices quién literalmente, voló de palo a palo para mandar esa pelota al córner. En ese momento los poco más de 20 hinchas albirrojos sabíamos que sería el comienzo de la resurrección, de un largo camino pedregoso y lleno de obstáculos, sería el preámbulo de nuestra salvación.

Partido terminado. Un 3-0 impensado, pero que fue un verdadero elixir para toda la familia albirroja.

Tal vez, por recordar ese nefasto campeonato y tantos partidos malísimos, me costó entender esa desesperación absurda que hubo con nuestro primer equipo en la primera rueda del campeonato 2018. No hay comparación entre ese complicadísimo 2012 con nuestro actual plantel; la calidad era otra, los rivales también, deportivamente estábamos en el pantano del fútbol de la primera B.

Hoy la realidad es otra y la invitación es a apoyar al Curi, en todo orden de cosas, independiente de las adversidades, -sea el arbitraje o las manos negras- rememos para el mismo lado y no olvidemos que así como subimos heroicamente el 2005 a la B, el 2008 a primera división, mantuvimos angustiosamente la categoría el 2012, ascendimos con autoridad el 2017 y logramos zafar con el descenso el año pasado, vendrán nuevas aventuras y desafíos que tendremos que enfrentar. El Curicano es distinto. Cabe recordarlo: ante todo, somos hijos del rigor y ese será nuestro sello hasta el fin de los tiempos.

foto: Agencia Uno