PABLO ABRAHAM

El entrenador subcampeón con Curicó en 2013, se mantuvo inquieto durante los 90 minutos dirigiendo a su equipo y recibió más de alguna pifia por su polémico retiro de la banca albirroja un año atrás.

Hace un año Pablo Abraham dejó la banca de Curicó Unido para dirigir a un clásico rival de los curicanos, como lo es Ñublense de Chillán.

Pero el pasado domingo el trasandino regresó a La Granja como DT de Deportes Temuco, el rival de turno que tuvo Curicó en la segunda fecha y que perdió frente a La Banda por la mínima.

Desde el ingreso a la cancha Abraham se mantuvo pendiente del accionar de su equipo, que pese a crearse varias opciones de marcarle a la portería de Richard Leyton, no pudo en su visita a Curicó.

Desde las gradas caían algunas pificas e improperios para el argentino, quien terminados ambos tiempos se fue rápidamente a camarines junto a sus dirigidos.

Al final del juego, el argentino no quiso hablar formalmente con la prensa en la sala de conferencias del Bicentenario La Granja, y solo lo hizo minutos después cuando los reporteros lo esperaban para aquello en los pasillos de la zona baja.