“La derrota del domingo no solamente hundió más al equipo en la tabla, sino que también dejó entre ver algunas falencias y debilidades que hasta ahora no se habían notado”.

Curicó (Jorge Rojas Cervela / Curicó Albirrojo) – La derrota del domingo no solamente hundió más al equipo en la tabla, sino que también dejó entre ver algunas falencias y debilidades que hasta ahora no se habían notado.

El primer gol Francisco Sepúlveda en el norte a los 7 minutos del primer tiempo, dejó claro que el equipo no se sabe defender en los balones parados. La pasividad de los jugadores en el primer gol es preocupante, puesto que en estos tiempos un balón parado determina mucho.

A los 33 minutos la historia se repitió. Un tiro de esquina, defensas confundidos marcando y Bruno Romo mete el balón con el pie de apoyo. ¿Mala fortuna o acierto? La verdad es que entre Lara y Diego Díaz permitieron que un jugador de Antofagasta se anticipara para dejar el balón en plena área chica. El resto del partido es cuento conocido.

El Curi ataca, y lo hace de manera extrema. En los primero 7 minutos, antes del gol, el partido se inclinó para los dirigidos por Jaime Vera. ¿El problema? La incapacidad de poder marcar, de generar acciones cerca del portero, de rematar dentro del arco.

Otro de los aspectos en lo que se ve mal al Curi es en lo físico. Ya van tres fechas de esta segundo rueda y hay jugadores que no se ven bien. El mismo Ricardo Blanco no se nota cómodo; a veces llega exigido a los balones y sus remates de afuera del área son sin aliento.

Un punto bajo del once inicial fue el medio campo. Sin Bechtholdt ni Zuñiga el equipo cambia demasiado. Independiente de la poca capacidad que tiene Franco Bechtholdt con el balón, su trajín ayuda; es molestoso, es incansable, pero no es una opción para desahogar el medio campo. Zuñiga por otra parte hace lo suyo. Distribuye el balón, abre la cancha y corta cuando debe. Lo negativo es su agresividad.

¿Y el oficio? En este partido no se vio. A pesar de contar con jugadores muy experimentados, el equipo nunca fue capaz de salir del bache anímico luego del segundo gol. Desde el minuto 34 hasta el final del partido hubo llegadas que se diluían una vez que llegaban al arco de Gárces.

El oficio a estas alturas será importante. Mirando a la mayoría de los equipos para arriba la cosa se pone difícil. Estar casi como colista incomda a todos. A hinchas, a dirigentes, al cuerpo técnico, pero sobre todo a los jugadores que ven como el esfuerzo y el buen juego no da resultado.

Es hora de volver a ganar, cómo sea.

  • También podría interesarte: