(Foto cdpcuricounido.cl)

ASÍ FUE EL REGRESO AL PROFESIONALISMO

Partidos Inolvidables

Este 29 de diciembre se cumple un año más desde que Curicó Unido consiguió el ascenso a la Primera B.

A veces deambulando por Tercera o Cuarta división, o incluso con peligros de desaparecer debido a problemas económicos por los que pasó el club, el equipo más importante de la Provincia regresó a Primera B tras golear por 4 a 0 a Iberia de Los Ángeles en La Granja un 29 de diciembre de 2005. Pero el camino para llegar a este sitial jamás fue fácil. Ni para dirigentes, jugadores, ni mucho menos para la hinchada que acompañaba en gran masa a la escuadra curicana, con más de 5000 personas en el antiguo estadio ubicado en los pies del Cerro Condell de la ciudad.

Un 2004 en el que se marcó más de 100 goles, pero que perdiendo ante los de Chillán, no permitió coronar al Curi como campeón en esa fecha. Luego de aquello, un 2005 marcado por la “masacre” del 20-N en Los Ángeles, con hinchas, jugadores y medios de comunicación siendo brutalmente agredidos sin misericordia a la salida del mismo estadio de la ciudad antes mencionada.

A una fecha del término del campeonato de 2005, Trasandino tenía 22 puntos, Curicó Unido 21 y ya fuera de carrera Hossana, Iberia, San Antonio Unido e Iquique.

El jueves 29 de diciembre de aquel año, a las 20 horas se jugarían dos partidos cruciales por la corona del fútbol amateur. La copa estaba en el estadio Tierra de Campeones de Iquique y en La Granja de Curicó. Se jugaría Iquique – Trasandino y Curicó – Iberia de manera simultánea, en ambos recintos, respectivamente.

La noche era fresquita. Perfecta para todo espectador que quisiera presenciar buen fútbol. Más de 5000 personas presentes en el antiguo recinto del hoy llamado “Estadio Bicentenario La Granja de Curicó”.

El partido se inició en un silencio extraño, con los oídos puestos en el relato de lo que sucedía en Iquique y la mirada puesta en el campo de juego. Los curicanos, comandados por el DT de ese entonces, Eduardo Cortázar, hicieron la tarea al golear a los de Los Ángeles por 4 a 0. Pero a los 80′ caía un balde de agua fría para el pueblo albirrojo ya que Francisco Tores anotaba para Trasandino. Con aquello ellos eran campeones.

Pero lo que parecía imposible sucedió: los iquiqueños le dieron una manito a los curicanos al igualar uno a uno, resultado que coronaba a La Banda como campeona de Tercera División 2005 al sumar 24 puntos, contra las 23 unidades de Trasandino.

Según indica el periodista Leonardo Salazar Molina, en su libro Pídeme La Luna: 35 años de historia de Curicó Unido, “en esos momentos, el preparador físico Ricardo Bravo, rezaba hincado, con sus dos manos empuñadas en la boca y con sus ojos cerrados. A su lado, un reportero escuchaba el partido de Iquique por celular. Todavía no terminaba. Todos celebraban, palmoteaban al par, pero por el teléfono aún se escuchaba rodar la pelota en el norte”.

Final del encuentro en ambas canchas, y la alegría era albirroja. Curicó Unido regresaba a Primera B tras 15 años de “maldición”, como muchos lo llamaban.

Tras el ascenso, los curicanos salieron a la calle para celebrar repletando la plaza de armas, al igual como en 2008, escena en la cual bocinazos y abrazos recorrían las calles de la ciudad días antes del año nuevo.

De esta manera, el plantel conformado por Daniel Briceño, Damián Muñoz, Miguel Ábrigo, Carlos González, Pablo Pacheco, Ari Reyes, Francisco Urra, Oscar Caamaño, Rodrigo Sáez, el hoy San Luis Boris Aravena, Luis Rodríguez, el hoy Temuco Johan Fuenets, Jorge Valdivia, Carlos Araya, Alberto Godoy, Carlos Moreira, Alejandro Blanco, Mario Galleguillos, Luis Santelices, Sebastián Narvai, Nelson Fuentes, Sergio Aravena, Felipe Pavez y Manuel Maturana, más el cuerpo técnico conformado por Eduardo Cortázar, Ricardo Bravo, Luis Figueroa y Nelson Verdugo, jamás será olvidado por la hinchada de Provincial Curicó Unido, por regresar al club al profesionalismo tras 15 años de ausencia.